8 Cosas Comunes Que Nunca Deberías Hacerle A Tu Recién Nacido

Cuando los bebés recién nacidos llegan a los brazos de su madre, basta que la sientan cerca y escuchen su voz para sentir tranquilidad. Sin duda, su madre debe sentir mucha felicidad pero también muchos nervios, en especial si es una madre primeriza.

Mientras está embarazada, la madre oye el consejo de todas sus parientes (abuelas, hermanas, tías, amigas), toma cursos prenatales y lee cientos de libros y páginas de internet. Seguramente, con tanta información ya no sabrá qué consejos seguir al tomar por primera vez entre sus brazos al bebé.

Pero como la idea es poder vivir la experiencia de la maternidad con un buen pie, a continuación te entregamos ocho situaciones en las que jamás debes poner a tu bebé recién nacido. Mucha atención.


#1 Ignorarlo

Nunca deberías dejar a tu pequeño solo en la cama, ni en la cuna, ni en el cambiador ni en otro lado. Básicamente porque un recién nacido jamás se ignora, pues en cualquier momento podría necesitar atención.

Desecha la idea de que es necesario que los bebés aprendan a ser independientes desde el primer día, pues tiempo para que tu hijo se independice hay de sobra en el futuro. Pero como cualquier mamífero, un recién nacido depende de que la madre esté muy cerca para atenderlo. Además, luego de estar 9 meses en su útero donde escuchaba siempre su voz, llorará cada vez que no la tenga cerca.

El llanto es su forma de comunicación, para decir que necesita algo: comida, cambio de pañal, dolor o simplemente abrazos. Siempre debes estar atenta a su llanto, ojalá instalando monitores de sonido que te alerten cuando el bebé llora para cuando no puedas estar en el mismo cuarto que el bebé.


#2 Amamantar siguiendo horario

Si quieres seguir el camino de la lactancia materna, aunque es muy exigente, es muy gratificante. Eso sí, te advertimos: nunca debe tener horario, sino ser a libre demanda. Los horarios de alimentación con frecuencia de 3 horas son para aquellos bebés alimentados con fórmulas lácteas.

Según el Centro para Control y Prevención de Enfermedades, los recién nacidos se llenan fácilmente debido a que su estómago es pequeño. Por ello, necesitan alimentarse con mayor frecuencia, incluso a intervalos tan cortos como cada una hora. Además, esto ayudará a incrementar la producción de leche.

Los bebés recién nacidos no solo necesitan el pecho de su madre para saciarse del hambre: la alimentación es una gran forma de generar y reforzar los vínculos, sentir el amor mutuo y encontrar consuelo.


#3 Dejar que llore

Nunca falta la gente que dice que debes dejarlo llorar en su cuna para que no se mal acostumbre o incluso que no aprenda a manipularte. Pero esos conceptos solo aplican a los adultos, nunca a los recién nacidos.

Los bebés que lloran y no son atendidos, eventualmente dejarán de llorar porque han aprendido algo: no te interesa lo que les ocurre. Como el llanto es su única forma de expresarse, siempre que llora es porque necesita algo. Puede tener hambre, pañales sucios, calor o frío. Incluso podría tener problemas para respirar o cualquier malestar. Todos son problemas que no puede resolver por sí mismo, y por ello necesita de tu ayuda.


#4 Dejarlo solo cuando duerme

Los bebés recién nacidos no duermen igual que los adultos: se despiertan cada dos o tres horas y buscan a su madre para volver a conciliar el sueño o para comer. Los bebés no aprenden a dormir, solo lo hacen porque es natural.

Poco a poco podrán conciliar el sueño por sí mismos, cuando vayan madurando. Si no te sientes cómoda compartiendo la cama con tu bebé, pon su cuna cerca tuyo para que puedas atenderle rápido apenas se despierte. Esto, además, ayudará a que no te levantes tantas veces durante la noche.


#5 Sacudirlo de forma brusca

Si tu bebé llora luego de noches de mal dormir, es fácil caer en la tentación de sacudirlo debido a la impotencia y la frustración, pero eso es algo demasiado peligroso para él.

No solo no ayudará a que deje de llorar, pues se asustará y terminará llorando más fuerte, también su frágil anatomía podría resultar lastimada. Abrazarlo de forma regular y cariñosa le entregará paz y tranquilidad, cosas que necesita para hallar la calma.


#6 Negarle tus brazos

Porque relajan a tu recién nacido. Y si no tiene la experiencia de relajarse regularmente, entonces difícilmente aprenderá a relajarse en su vida adulta. Luego de 3 horas de separación física de la madre, se activan las respuestas de dolor del bebé, lo que le causa estrés y problemas de memoria.

Los bebés recién nacidos no se pueden valer por sí solos, y necesitas del mayor contacto posible con la madre para que le brinde protección y apoyo. Limitar el contacto al comienzo de su vida terminará degenerando los receptores de las hormonas de la felicidad (serotonina, oxitocina y opioides endógenos).


#7 Castigarle

Las nalgadas le enseñarán al bebé a desconfiar de quien le cuida, aprendiendo a suprimir sus necesidades. Se acostumbrará al dolor y al estrés, y dejará de confiar en si mismo gracias a que pensará que sus impulsos no son importantes.

Si quieres criar un bebé feliz, debes tener paciencia para cuidarlo bien. Además, tienes que ser capaz de regular las emociones negativas que te pueden azotar, para garantizar que tu hijo o hija crezca como una persona empática y cooperativa.


#8 Desconfiar de tus instintos

Existen muchas opiniones y siempre las habrán, partiendo desde las recetas de especialistas hasta los consejos de las madres de tu entorno. Aunque todo eso te puede servir de importante apoyo, cuando algo dentro de tu corazón te diga que escojas un camino distinto, siempre confía en tus instintos.