Su Perra No Paraba De Olfatear Su Nariz. Ella Nunca Imaginó Lo Que Le Intentaba Decir

Los perros son los mejores amigos del hombre, es un hecho que nadie puede rebatir, pues en el minuto en que llegan a nuestras vidas, todo cambia para mejor. Son buenos compañeros y muy leales, pero no muchas veces sabemos lo sabios que pueden llegar a ser . La mayoría de las personas logra darse cuenta que los perros pueden ser animales muy cariñosos, atentos y capaces de alegrar nuestras vidas.

Lo que no muchos saben es que tienen un sentido  que va más allá de los que conocemos. Es lo que comprueba la historia de Lauren Gauthier, quien pensó que su pequeña tenía un problema al constantemente golpear su nariz y olfatearla, pero al visitar el doctor descubrió que su perra la estaba alertando de algo.

La perra, de raza Beagle, durante el último tiempo se había obsesionado con olfatear  su nariz. Hasta un punto que era molesto para Lauren.  Porque, aunque Lauren tenía un pequeño punto rojo en la nariz que perfectamente podía ser una espinilla o una imperfección de la piel, jamás se detuvo a analizar la situación. Sin embargo, gracias a las insistencias de la mascota regalona de la casa, la dueña decidió visitar al médico y el diagnóstico no era alentador:

“Lauren tiene carcinoma de células basales, un tipo de cáncer de piel” le informó el médico.

“Estoy muy agradecida de Victoria. Ella y yo siempre hemos tenido un vínculo estrecho y ella siente cuando estoy enojada o estresada; no sabía que sería capaz de detectar el cáncer debajo de mi piel“, dijo la orgullosa dueña al sitio Love What Matters.

 

Para fortuna de su dueña, Victoria, la perra que vemos en las imágenes, detectó el  cáncer en sus primeras etapas, por lo que una cirugía la salvó del terrible desenlace. Aunque se tuvo que someter a una cirugía que cambió su apariencia por la extracción de este carcinoma, se siente mucho mejor por la nueva oportunidad que tiene gracias a la temprana detección.

 

 

Es realmente increíble que un perro logre detectar incluso los brotes más pequeños de cáncer. Si Lauren no hubiese tenido a Victoria, aún no sabría que tenía un tumor en su nariz. La verdad es que no podemos decir a ciencia cierta si es gracias al afinado olfato o su instinto animal, pero lo que sí es una certeza es que salvó a su dueña.