15 Desconocidos Usos Del Agua Oxigenada Que Te Harán La Vida Más Fácil

Cuando pequeños, cada caída estaba seguida de un montón de mimos, agua oxigenada, una tirita (de dibujos animados para los más suertudos) y unos besos. Y a seguir jugando como si nada. En cada ocasión, el agua oxigenada era infaltable.

Y es que esta solución de peróxido de hidrógeno es casi milagrosa, pues es capaz de desinfectar sin que te escoza, y genera una espumilla blanca bastante hipnótica. Pero no es sólo el desinfectante de botiquín favorito de las madres alrededor del mundo, pues puede ser usado para muchas tareas de higiene personal y de limpieza general.

El peróxido de hidrógeno, su componente principal, es una sustancia antiséptica y blanqueante bastante poderosa, que además es económica y no daña el medio ambiente.

Estos son algunos de sus usos más sorprendentes.

Quita manchas de sudor en la ropa

Elimina esas antiestéticas manchas amarillas de las axilas y cuellos de nuestras camisetas blancas remojando la zona en agua oxigenada. Espera tres minutos y luego lávala en la lavadora.

 

Limpia suelos de terrazo

Haz una mezcla de agua caliente y peróxido de hidrógeno para limpiar y blanquear los suelos porosos. Puedes comprar el peróxido en polvo, que se encuentra en la mayoría de los supermercados.

 

Plantas más fuertes

Pulveriza agua oxigenada y agua en partes iguales sobre las plantas y su tierra para protegerlas de los hongos.

 

Reflejos

En un tazón, mezcla agua y agua oxigenada en partes iguales, rocía el resultado en tu pelo y péinalo ¡conseguirás unos asombrosos reflejos naturales!

 

Lava y desinfecta verduras y vegetales

Llena tu fregadero con agua, y añádele una taza de agua oxigenada, remoja las verduras y enjuágalas ahí. Esto eliminará los pesticidas y cualquier microorganismo que tenga.

 

Limpia la cocina encimera

Debido a que el agua oxigenada es un gran desinfectante, es ideal para limpiar las superficies de la cocina encimera y las tablas de cortar.

 

Blanquea tus dientes

El peróxido de hidrógeno concentrado es el principal componente de los tratamientos blanqueantes. Combina a partes iguales enjuague bucal y agua oxigenada, y de esta forma blanquearás tus dientes de forma paulatina.

 

Desinfecta la nevera y el lavavajillas

Es normal que estos electrodomésticos acumulen bacterias, suciedad y malos olores pues siempre están expuestos a restos de todo tipo de alimentos. Límpialos con agua oxigenada y quedarán como nuevos.

 

Termina con manchas de hongos y suciedad de duchas y bañeras

Aplica agua oxigenada en rayas y rincones, déjalas actuar unos minutos y luego limpia con normalidad.

 

Deshazte de los granos

Gracias a que es un excelente bactericida, su acción sobre los microorganismos que viven en los poros de la piel es fulminante. Aplica unas gotas sobre la zona afectada una vez al día para que los granos vayan desapareciendo de a poco.

 

Limpia la cera de los oídos

Los bastoncillos para los oídos pueden ser perjudiciales para tu salud auditiva si los usas muy invasivamente, pero el agua oxigenada puede limpiar tus oídos con facilidad.

Mezcla aceite de olivas o aceite de almendras con agua oxigenada al 3% en un recipiente, introduce dos o tres gotas en tu canal auditivo y deja actuar unos segundos. Luego, gira la cabeza y permite que salga la suciedad.

 

Limpia las toallas de baño

Mezcla media taza de agua oxigenada, media taza de vinagre y agua caliente en un barreño, pone las toallas a remojar por 15 minutos y luego lava normalmente. Dile adiós a los olores molestos de tus toallas.

 

Pies limpios

Bañarlos con agua caliente y agua oxigenada en partes iguales hará que los callos y durezas se suavicen, y además estarás previniendo la aparición de hongos. Hazlo una vez por semana.

 

Acuarios más sanos

Gracias a que no es tóxica, pero sí mata hongos y bacterias, el agua oxigenada es ideal para esta tarea. Un chorrito en el filtro una vez al mes protegerá a tus peces de cualquier infección.

 

Efectivo limpiador

Haz un potente limpiador a base de peróxido con las siguientes proporciones: 1/4 de taza de peróxido de hidrógeno al 3%, 1/4 de taza de bicarbonato de sodio, 1 cucharadita de detergente para platos y 2/4 de agua tibia. Te servirá para paredes, baños, loza sanitaria y cualquier lugar con olores poco agradables.